itinerarios | 2026

Películas participantes en la Sección Itinerarios:

presentación de la sección itinerarios

Si existe una sede del Festival Cines del Sur capaz de condensar el latido compartido entre Granada y las cinematografías del mundo, esa es la plaza de las Pasiegas. A cielo abierto, bajo la mirada serena de la Catedral, este espacio se ha convertido con los años en una pantalla donde las fronteras se disuelven y las historias viajan como corrientes de aire cálido entre continentes. Allí han resonado los vibrantes bailes de Bollywood de Zindagi Na Milegi Dobara, han brillado los universos animados de autores imprescindibles como Makoto Shinkai con Your Name, y han emocionado relatos íntimos y delicados como Close-Knit de Naoko Ogigami, que acercan al público realidades LGTBI desde la ternura y la humanidad.

En el regreso del Festival a Granada, el retorno de Pasiegas era inevitable. Porque esta plaza no es solo una sede: es un lugar de encuentro, una memoria compartida de noches de verano, cine y descubrimiento. Un rincón donde generaciones de granadinos —y visitantes llegados de otras tierras— han aprendido a mirar el mundo a través de películas que, más allá de su vocación de entretenimiento, iluminan las tensiones, sueños y contradicciones de las sociedades que representan.

La selección de este año reúne cuatro títulos tan distintos entre sí como representativos de la diversidad cultural y narrativa del Sur global.

La primera parada de este itinerario cinematográfico será Xana y el misterio del tiempo, una ambiciosa producción de animación china que confirma el extraordinario momento creativo que vive el cine de animación del país. Tras el fenómeno internacional de Nezha 2, capaz de superar los 2.000 millones de dólares de recaudación, las producciones chinas han demostrado no solo una deslumbrante capacidad técnica, sino también una creciente habilidad para construir relatos universales. En esta ocasión, el misterio se activa cuando Xana, una joven aparentemente corriente, encuentra una máquina del tiempo que despierta el interés de una poderosa organización. A partir de ese instante, el viaje se convierte en una carrera por sobrevivir dentro de un mundo hostil donde pasado y futuro chocan como placas tectónicas.

La segunda proyección llega desde Argentina de la mano de la actriz y directora Dolores Fonzi, cuya película Belén se ha convertido en un fenómeno de público y debate social. Basada en hechos reales, la cinta reconstruye el caso de una joven tucumana acusada de aborto ilegal y la ola de indignación y movilización que sacudió al país en 2011. Más allá del drama judicial, Belén retrata el nacimiento de un movimiento colectivo en defensa de los derechos reproductivos. La historia de una mujer termina así transformándose en la voz de miles; una chispa que cruza fronteras y convierte la lucha individual en símbolo de resistencia compartida.

Gracias a la colaboración de Fundación Japón, el festival recupera también la mirada del veterano director Ryuichi Hiroki, figura esencial del cine japonés contemporáneo. En The Miracles of the Namiya General Store, Hiroki propone un relato donde lo cotidiano y lo extraordinario se entrelazan con la delicadeza de una carta escrita a mano. Tres amigos de la infancia, tras cometer un robo, se refugian en una tienda abandonada para pasar la noche. Sin embargo, el azar —o quizá algo más profundo— irrumpe cuando descubren una carta recién llegada desde el pasado: un mensaje escrito treinta y dos años atrás. A partir de ahí, la película despliega una historia de redención y segundas oportunidades donde el tiempo parece doblarse sobre sí mismo, como si las vidas pudieran volver a encontrarse a través de las palabras.

Cierra este reencuentro con las noches de cine en Pasiegas la producción india Raid 2, dirigida por Raj Kumar Gupta, cineasta ya conocido por el público del Festival Cines del Sur tras presentar en 2011 la contundente No One Killed Jessica. Gupta regresa ahora con una gran producción de Bollywood que combina todos los ingredientes del género: acción, espectáculo y números musicales llenos de energía. Pero bajo ese despliegue visual late también una mirada crítica hacia uno de los males más persistentes de cualquier sociedad: la corrupción de los poderosos. Una denuncia que atraviesa la película desde su primer fotograma y que recuerda que, incluso en medio del espectáculo, el cine sigue siendo una herramienta para interpelar la realidad.