El Festival Cines del Sur nace en Granada con una vocación clara: ser la ventana europea hacia las cinematografías de Asia, África y Latinoamérica. Desde su fundación, el certamen se ha erigido como un espacio de diálogo intercultural que reivindica la riqueza y diversidad del Sur geopolítico, alejándose de los circuitos comerciales convencionales para descubrir al público miradas auténticas, valientes y necesarias.
Granada, por su legado histórico y su condición de cruce de caminos, es el escenario natural para este encuentro. El festival no solo exhibe películas, sino que construye puentes entre culturas, fomentando el conocimiento mutuo a través de la pantalla. Su programación apuesta por el talento emergente y los grandes maestros de estas latitudes, convirtiendo a la ciudad en un referente internacional del cine que emociona, denuncia y transforma.
Desde su primera edición en 2007, Cines del Sur ha traído a Granada a figuras de primer nivel. Un recorrido por su historia es un viaje por la memoria cinematográfica de tres continentes:
El festival ha rendido homenaje a leyendas indiscutibles del cine, comenzando en sus inicios con el egipcio Youssef Chahine y continuando con figuras clave como el iraní Mohsen Makhmalbaf, el maliense Souleymane Cissé, el egipcio Omar Sharif, el chino Zhang Yuan o el camboyano Rithy Panh.
Se han dedicado ciclos exclusivos para redescubrir cinematografías y autores esenciales, como los 40 años de cine filipino, el Bollywood Noir y la obra del documentalista argentino Andrés Di Tella, la Nueva Ola de la Shochiku japonesa con Kijū Yoshida o el cine de Ritwik Ghatak.
El certamen ha mantenido siempre el pulso de la realidad social. Destacan focos temáticos como “El sueño de Europa” sobre migraciones, el homenaje a Jafar Panahi en un año especialmente convulso (2010) o el ciclo Centroamérica Siglo XXI, que abordó sin censuras la violencia de las maras y el narcotráfico. Asimismo, la edición de 2018 marcó un hito en la perspectiva de género con la creación del Premio AAMMA por la Igualdad, concedido por primera vez a The Song of Scorpions, y mantuvo el foco en conflictos vigentes con la proyección del aclamado documental sirio Last Men in Aleppo.
Más allá de las salas, el festival ha hecho historia al sacar el cine a espacios singulares de la ciudad de Granada, convirtiendo enclaves como el Palacio de Carlos V en la Alhambra, la Plaza de las Pasiegas al pie de su Catedral o el Corral del Carbón, declarado Monumento Nacional, en cines al aire libre donde el público ha podido disfrutar de estrenos bajo el cielo de Granada.

